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Responsabilidad colectiva y anónima en el Código Civil y Comercial

Autor:  Galdós, Jorge Mario

Cita: RC D 381/2021

Encabezado:

La responsabilidad colectiva y anónima constituye un supuesto especial de responsabilidad civil que presenta cierta complejidad. En función de ello, el autor aborda el análisis de los diferentes supuestos que contempla el Código Civil y Comercial en los arts. 1760 a 1762.


Sumario:

I. Introducción - La responsabilidad por actuación colectiva - El método del Código Civil y Comercial. II. Responsabilidad por autoría anónima. II.1. Caracterización. II.2. Requisitos de procedencia por autoría anónima de daños producidos por el grupo (art. 1761). II.3. Eximentes por autoría anónima por daños causados por el grupo (art. 1761). II.4. Solidaridad de los responsables por autoría anónima (art. 1761) - Acciones de regreso. II.5. El caso particular de responsabilidad colectiva anónima: La responsabilidad por las cosas arrojadas o suspendidas (art. 1760). II.5.1. Primer supuesto: cosas suspendidas que caen (art. 1760). II.5.2. Segundo supuesto fáctico: cosas arrojadas (art. 1760). III. Responsabilidad por el accionar peligroso de un grupo (art. 1762). III.1. Caracterización. III.2. Requisitos de procedencia por actividad del grupo peligroso (art. 1762). III.3. Eximentes por actividad peligrosa del grupo (art. 1762). III.4. Solidaridad de los responsables por la actividad peligrosa del grupo (art. 1762) - Acciones de regreso. IV. Síntesis conclusiva.


Responsabilidad colectiva y anónima en el Código Civil y Comercial[1]

I. Introducción - La responsabilidad por actuación colectiva - El método del Código Civil y Comercial

1. Procuraremos simplificar el análisis del régimen de éste supuesto especial de responsabilidad civil, que presenta cierta complejidad, mediante una síntesis de las principales reglas que lo regula[2].

1.1. La denominada "responsabilidad colectiva" alude a los casos en que un grupo de personas es responsable por un daño que es imputado -normativamente- a una determinada colectividad, grupo, clase o categoría de personas aglutinadas entre sí, de modo permanente o transitorio. La actividad grupal es aprehendida a los efectos de determinar quiénes serán los que deberán responder por el daño (generalmente individual) sufrido por una persona. La responsabilidad del grupo en su conjunto ha sido una respuesta, en primer término, para los casos en que no podía identificarse con certeza qué miembro había causado el daño del grupo. Por lo tanto, para no dejar sin indemnización a la víctima, se hace responsable a todo el grupo en su conjunto. Pero en el último tiempo, a estos casos, se sumaron los grupos de riesgo (patotas, manifestantes, barrabravas, etc.), es decir agrupamientos que en sí mismos realizan una actividad cuya propia peligrosidad podrá ser la causa del daño. 

2. La "Responsabilidad colectiva y anónima" está prevista en el Código Civil y Comercial (en adelante CCC) en tres artículos:







2.1. Una primera lectura puede sugerir que el Código Civil y Comercial regula tres hipótesis diferentes de responsabilidad colectiva: a) los daños causados por cosas suspendidas o arrojadas (art. 1760 anterior art. 1119, CC); b) los daños derivados de un miembro no identificado de un grupo, o autor anónimo (art. 1761); c) los daños causados por la actividad peligrosa que realiza un grupo (art. 1762)[3]

2.2. Sin embargo en realidad son dos supuestos: a) la responsabilidad por autoría anónima, cuya figura genérica está regulada en el art. 1761 (daño causado por el grupo) y en el art. 1760 se prevé un supuesto específico (cosas caídas o arrojadas); b) la responsabilidad por el accionar de un grupo peligroso, legislada en el art. 1762. Es decir, se trata de dos especies del género responsabilidad colectiva. En esta misma orientación se han pronunciado varios autores[4] y calificados eventos jurídicos[5]. El Código Civil y Comercial resistematiza el régimen anterior, abarcando una gran cantidad de hipótesis que no se encontraban previstas en la única referencia del Código derogado (el art. 1119)[6]

II. Responsabilidad por autoría anónima

II.1. Caracterización

A nuestro modo de ver, el art. 1761, CCC (responsabilidad del grupo) recepta la figura general del caso de autoría anónima, ampliando el supuesto puntual que contenía el art. 1119, CC derogado (el que, continúa vigente en el art. 1760 del CCC; (Cosas suspendidas o caídas). La hipótesis en ambos supuestos son similares: se trata del caso en que el daño proviene de una autoría individual en el marco de la actuación colectiva de un grupo del que no puede determinarse con certeza quién ha sido el autor individual, lo que determina que la imputación sea a todo el conjunto de personas integrantes de la agrupación. El daño se produce por una relación de causalidad alternativa o disyuntiva; es de autoría individual, pero se imputa colectivamente hasta tanto los integrantes del grupo no demuestren que no contribuyeron a su producción (como resulta de la eximente explicita del art. 1761 in fine) o prueben quién (o quienes) de ellos (los integrantes del agrupamiento o conglomerado) es el autor individual (eximente implícita, que se desprende por interpretación sistémica). La figura es aplicable tanto para la responsabilidad extracontractual como contractual[7]. Esta norma rige para, por ejemplo, la hipótesis en que la muerte de una persona se produce en el curso de una atención médica en la que interviene un equipo de profesionales, todos los cuales realizan intervenciones activas, sin que pueda determinarse cuál de las conductas produjo el deceso; o en caso la intoxicación derivada del corte de la cadena de frío durante el transporte multimodal, en el que intervienen varios camiones en tramos diferentes. 

II.2. Requisitos de procedencia por autoría anónima de daños producidos por el grupo (art. 1761)

De acuerdo al art. 1761, los requisitos para la procedencia de la acción indemnizatoria la autoría anónima por el daño provocado por el grupo son: 

a) que el daño sea el resultado probable de una acción individual de una (o varias) personas que integran el grupo: se debe probar que existe algún factor circunstancial o más permanente que autoriza a inferir que cada uno de los demandados formaba parte de un conjunto de personas entre quienes se encuentra, con cierto grado de probabilidad, el o los autores individuales del daño. El daño debe haberse originado por el accionar probable de algún miembro del grupo. La víctima deberá probar que es verosímil presumir que el perjuicio es de autoría de uno de los integrantes del grupo, aunque no pueda determinarse con certeza de cuál de ellos. Es decir, basta con acreditar el vínculo causal con la actividad grupal -en general-, y a partir de ello quedará obligado el grupo en su conjunto[8]

b) que dicho autor sea anónimo, esto es que no pueda determinarse su identidad: aún cuando se acredite la relación de causalidad entre el daño y accionar del grupo, siempre que no pueda identificarse al autor individual del daño. La identificación del autor excluye la responsabilidad del resto de los integrantes del grupo. 

Debe enfatizarse que para que sea aplicable esta figura (responsabilidad colectiva anónima derivada de la actuación del grupo), la actividad desarrollada por el grupo no debe resultar peligrosa, ya que éste supuesto queda comprendido en el art. 1762[9]. Por otro lado, la víctima debe ser ajena al grupo en cuyo seno se verifica la conducta anónima de la que deriva el daño. Cuando la víctima es parte del grupo podría decirse que ella misma ha creado con los otros el riesgo de dañosidad[10]. Esto es lo que ocurre por ejemplo, cuando el damnificado es uno de los que participa en una pelea entre varias personas, de manera que no se sabe quién confirió los golpes que provocaron las lesiones. 

II.3. Eximentes por autoría anónima por daños causados por el grupo (art. 1761)

En el caso de la responsabilidad colectiva anónima, las eximentes son: 

a) La prueba de la no contribución a la producción del daño: el art. 1761 (autoría anónima) del CCC -y en el mismo sentido, el art. 1760 (cosas arrojadas o caídas)- establecen que el demando integrante del grupo podrá liberarse si demuestra que "no ha contribuido" a la producción del daño. Recordemos que se trata de un supuesto de responsabilidad objetiva, por lo cual no tiene ninguna relevancia que el demandado acredite su falta de culpa o actuar diligente. Por el contrario la prueba de su no-contribución debe verificarse en el terreno de la causalidad, es decir, debe probar que su conducta no estuvo vinculada causalmente con el resultado dañoso. 

b) La prueba de la autoría individual: también se liberarán los miembros del grupo si logran demostrar la autoría individual de alguno o algunos de los integrantes[11]. Es decir, y aunque no surja explícitamente de la norma, la prueba de la autoría del daño importa la prueba de no se ha contribuido a su producción (según el art. 1761, CCC). Toda vez que no se trata de una hipótesis de causalidad disyuntiva, la prueba de que el daño deriva causalmente de la autoría de una conducta individual descarta cualquier incidencia causal del resto de los integrantes. Si alguno de ellos contribuyera a la producción del daño provocado individualmente se configuraría una hipótesis de coautoría o participación como cómplices, pero la responsabilidad en esos casos se mantendrá en el terreno individual y no colectivo[12]. Por otra parte, demostrado quién es el autor, se despeja el anonimato, lo que descarta uno de sus requisitos (que el miembro del grupo no está identificado). En otras palabras, la responsabilidad individual excluye la responsabilidad colectiva en el caso del daño anónimo. 

c) La prueba de no integrar el grupo: si bien se esta eximente no está prevista expresamente, también se exonera el integrante del conglomerado que pruebe que no integró el grupo, pues no se encontraba en el lugar del hecho o no participó como parte del colectivo (por ej. quien en una riña permanece ajeno al grupo y es un simple espectador, que se hallaba ocasionalmente en el lugar del hecho y presenció la pelea). 

d) Otras eximentes: dado que del art. 1761 no se desprende que se pretendan restringir las eximentes, rigen las reglas generales de la responsabilidad civil objetiva, y por consiguiente sus causales de exoneración[13]. Por lo tanto las normas especiales (arts. 1760 a 1761 de la Sección de Responsabilidad colectiva y anónima) se integran con los principios generales de la responsabilidad objetiva en general y por riesgo o actividades riesgosas en particular (arts. 1722,1723, 1757,1758 y concs., CCC).

II.4. Solidaridad de los responsables por autoría anónima (art. 1761) - Acciones de regreso

Acreditada la configuración de un "daño anónimo", todos los integrantes del grupo responderán de manera solidaria, ya que el daño obedece a una misma causa (art. 1761 y 1751, CCC). Ahora bien, quien se ha visto obligado a afrontar la totalidad del daño frente a la víctima tendrá acción de repetición contra el resto de los integrantes, ante lo cual podrán presentarse dos situaciones: a) que logre probar la autoría individual de un determinado integrante, en cuyo caso podrá recuperar el total de la indemnización pagada; b) que la autoría permanezca anónima entre los miembros, en cuyo caso, no podrá determinarse "la participación que cada uno tenga en la deuda" (art. 840, CCC) y por aplicación del art. 841, CCC, deberá dividirse en partes iguales. 

II.5. El caso particular de responsabilidad colectiva anónima: La responsabilidad por las cosas arrojadas o suspendidas (art. 1760)[14] 

Como ya indicamos entendemos que el supuesto previsto en el art. 1760 del CCC -el daño causado por cosas suspendidas o arrojadas- es un caso específico de la responsabilidad colectiva por autor anónimo (cuya figura general está contemplada en el mencionado art. 1761, CCC). El artículo sigue al derogado art. 1119, CC y comprende los dos supuestos fácticos tradicionales: la responsabilidad por: a) las cosas arrojadas de una vivienda o departamento ("actio de effusis et dejectis"); b) por las cosas suspendidas de manera tal que puedan caer ("actio de positisvelsuspensis"). Analizaremos, brevemente, dichos requisitos a continuación.

II.5.1. Primer supuesto: cosas suspendidas que caen (art. 1760)

La caída de una cosa de un edificio constituye un supuesto de daño causado por el riesgo o vicio de las cosas (art. 1757, CCC)[15]. Se incluyen situaciones tales como caída de mampostería, revoques, carteles, ornamentos, macetas, etc. En general, se refiere a cualquier cosa que encontrándose adherida -por cualquier modo- al edificio, cae súbitamente al piso. El CCC consagra una formula amplia, que no limita el lugar desde donde debe caer la cosa ni donde debe caer -como sí lo hacía el art. 1119 del Código derogado-. Basta que se verifique la relación de causalidad entre el daño y el hecho de la cosa caída del edificio. Por ello, quedan incluidos los daños provocados a transeúntes, a ocupantes de terrenos linderos, o a quienes se encontraban transitoria y ocasionalmente en ellos. Si bien es claro que se trata de un supuesto de responsabilidad objetiva, no excluimos también la concurrencia de un factor subjetivo ya que en la caída de la cosa expuesta, el daño, pudo haberse concretado por la omisión del ocupante de adoptar las medidas de aseguramiento, razonablemente previsibles para impedir la caída. También es interesante puntualizar que el caso en análisis constituye un supuesto de hecho que habilita la operatividad de la responsabilidad-prevención, para evitar causar el daño (arts. 1710 a 1713, CCC), por ejemplo una construcción antigua cuya mampostería exterior presenta visibles deterioros con potencialidad dañosa.

II.5.2. Segundo supuesto fáctico: cosas arrojadas (art 1760).

A diferencia del supuesto anterior, aquí se trata de un hecho del hombre. La víctima debe acreditar que la cosa provino desde el edificio, que fue arrojada por alguien que se encontraba en él -aunque no pueda probar quién fue el que la arrojó, ni de qué parte del edificio cayo-. La cosa es un mero instrumento causante del detrimento cuyo origen radica en la conducta humana. Si bien en la doctrina y jurisprudencia al estudiar los daños causados por las cosas no se duda en calificar como supuestos de responsabilidad objetiva por riesgo las hipótesis de perjuicios derivados de la acción de las cosas provenientes de su propia actuación o dinámica (vgr. caso de la pelota de golf que invade el terreno lindero), la aclaración tiene valor para diferenciar este supuesto del anterior. En este caso media intervención humana directa e inmediata (el acto de arrojar la cosa) y en el otro (la caída de la cosa) dicha intervención es más mediata o resulta de una conducta omisiva (no adoptar las medidas de prevención o conservación adecuadas). Para la víctima que padece el daño la cuestión no presenta mayores diferencias, salvo si se acreditara quién es el autor, en cuyo caso deja de configurarse un supuesto de autoría anónima, y podrá adquirir significación la conducta del dañador si, por ejemplo, se demuestra que empujó o arrojó la cosa dolosamente, concurriendo así duplicación de factores de atribución, subjetivos y objetivos. 

III. Responsabilidad por el accionar peligroso de un grupo (art. 1762)

III.1. Caracterización

El art. 1762, CCC constituye una importante innovación ya que incorpora normativamente el caso en que el daño es causado por la actividad riesgosa o peligrosa que desarrolla el grupo. Aquí el daño es causado por la intervención grupal[16]: no deriva de la confluencia de intervenciones individuales -sean conjuntas, concurrentes o alternativas-, sino de la actuación colectiva en sí misma del grupo o conglomerado.

Estos casos se presentan cuando el daño deriva de la actuación riesgosa o peligrosa de un grupo de personas, por ejemplo, en el caso de una manifestación social o con motivo de un festejo deportivo; o los derivados del accionar de ciertos grupos de riesgo como las "patotas" o las "barras bravas". La actuación grupal multiplica el poder de la actuación individual, no sólo por una acumulación de potencialidades individualidades sino porque además la persona se "esconde" bajo la cobertura de la actuación colectiva. Es decir, aunque son supuestos diferentes, la acción grupal implica muchas veces oculta la autoría. Constituye el caso arquetípico de responsabilidad colectiva en su faz pasiva: el grupo como causante del daño, el grupo como dañador; no se refiere a la faz activa, mucho más difundida en la literatura jurídica, que alude a la hipótesis del daño colectivo en cuanto perjuicio sufrido o padecido por un grupo, clase, categoría o conglomerado. Este último supuesto es el del grupo dañado, víctima o damnificado, legitimado para reclamar el resarcimiento. El art 1762, CCC (grupo peligroso) y también el art 1761 ("Autor Anónimo") prevé el supuesto de responsabilidad colectiva que dogmática y normativamente hace referencia al grupo (al conjunto) como dañante. Pero con un aditamento particular: el grupo dañante del art 1762 es un grupo natural o accidentalmente riesgoso o peligroso por la actuación o actividad que realiza. La peligrosidad del grupo puede resultar patente (una hinchada de fútbol que enfrenta a otra) o latente (un grupo de manifestantes que realizan protestas que desencadenan en actos vandálicos).

III.2. Requisitos de procedencia por actividad del grupo peligroso (art. 1762)

De acuerdo al art. 1762, CCC, los requisitos para la procedencia de la acción indemnizatoria por el accionar peligroso del grupo son: 

a) que el daño tenga relación de causalidad con la actividad grupal en sí misma: retiramos aquí lo expuesto con relación a la responsabilidad anónima sobre la conformación del grupo, agregando que la actividad de grupo no implica que todos los miembros que lo componen desarrollen la misma conducta tendiente a producir el daño sino que el juicio de reproche se funda en la circunstancia de que la acción del conjunto, aprehendida como fenómeno unitario, fue la que posibilitó la consecuencia dañosa[17]. Basta inclusive que el sujeto colabore acrecentando el riesgo que ya desarrolla la actuación grupal[18]

No obstante, a diferencia del caso del art. 1761 ("Autor anónimo"), aquí el daño no debe ser una consecuencia probable de un autor no indentificado del grupo, sino que debe guardar relación causal adecuada con la actividad grupal considerada en sí misma. Ello así pues en la hipótesis del art 1761 la cuestión se emplaza en el terreno de la causación individual (aunque no identificada); en la del art 1762 (grupo peligroso) en el plano de la causación grupal.

b) que la actividad grupal sea calificada como riesgosa o peligrosa: la actividad grupal debe constituir en sí misma una actividad riesgosa y peligrosa. Para determinarlo corresponde recurrir a los conceptos expuestos por el CCC en el art. 1757, es decir la actividad debe ser peligrosa por su naturaleza, por los medios empleados o por las circunstancias de su realización. Los términos actividad riesgosa o peligrosa, o grupo riesgoso o peligroso, deben entenderse como equivalentes. Recordemos que el riesgo puede desprenderse de una actividad lícita o ilícita. Se ha propuesto clasificar los riesgos grupales en "riesgos externos" (proyectados hacia terceros, como los desarrollados por una patota), "internos" (hacia los miembros del propio grupo, como una avalancha entre los fans de un concierto rock), "concurrentes" (tiros en la calle entre ladrones y policías respecto de los transeúntes), y "recíprocos" (grupos enfrentados entre sí)[19].

c) no importa si la autoría individual es anónima o se encuentra identificada: producto del carácter colectivo de la causación, que resulta irrelevante que se pruebe la autoría individual o que el autor-integrante del grupo permanezca en el anonimato[20]. Ahora bien, el hecho de que a los fines del art. 1762, CCC sea indiferente la evaluación de las conductas individuales de los miembros, no empece a que ello es relevante para fijar la responsabilidad individual y directa del autor identificado (art. 1749, CCC). Es decir, la responsabilidad colectiva por el grupo peligroso del art. 1762 podrá concurrir con la responsabilidad individual del agente del daño en virtud de las normas generales. Frente a la víctima, la identificación o no del autor individual no desplaza la responsabilidad colectiva de todos los integrantes del grupo riesgoso o peligroso. En este caso el damnificado tiene dos legitimados pasivos: el grupo de riesgo y el causante individual del daño, integrante del grupo, pero que responde a título personal y por el hecho propio (arts. 1749 y 1762, CCC).

d) que la víctima sea ajena al grupo: la norma expresamente indica que la actividad desarrollada por el grupo debe ser peligrosa "para terceros" lo que permite a concluir que la víctima debe ser ajena al grupo en cuyo seno se verifica la conducta anónima de la que deriva el daño. El damnificado no debe pertenecer al grupo, respecto al cual revestirá siempre el carácter de tercero. Es decir, la víctima del daño colectivo es el peatón, el transeúnte, el consumidor o, más genéricamente, todo aquel que contempla la actividad del grupo desde una actitud pasiva[21]. La conclusión no podría ser diferente, puesto que si el damnificado fuese parte del grupo, se concluiría que por el hecho mismo de integrarlo ha contribuido al desarrollo de la actividad riesgosa que le causó el daño. 

III.3. Eximentes por actividad peligrosa del grupo (art. 1762)

A diferencia de lo que ocurre en el caso de responsabilidad colectiva por autoría anónima (art. 1761), en la responsabilidad colectiva por actividad riesgosa o peligrosa desarrollada por el grupo (art. 1762), la única eximente consiste en la prueba de no integrar el grupo (no eximen ni la prueba de que el demandado no produjo o no contribuyó a la producción del daño, ni la identificación del autor material del perjuicio), y las otras eximentes de la responsabilidad objetiva rigen con matices (puede probarse la configuración del hecho de la víctima, del caso fortuito externo a la actividad grupal riesgosa), pero no el hecho del tercero -ya que en este caso la prueba de la autoría individual no desplaza la responsabilidad colectiva-.

III.4. Solidaridad de los responsables por la actividad peligrosa del grupo (art. 1762) - Acciones de regreso

Acreditado que el daño se encuentra vinculado causalmente con la actividad riesgosa del grupo, responderán solidariamente todos los demandados respecto a los cuales se probó que eran miembros integrantes. Ahora bien, quien se ha visto obligado a afrontar la totalidad del daño frente a la víctima tendrá acción de repetición contra el resto de los miembros individuales, ante lo cual podrían presentarse dos hipótesis: a) que logre probar la autoría individual de un determinado integrante, o de un tercero por el que no deba responder, en cuyo caso podrá recuperar el total de la indemnización pagada; b) que la autoría permanezca anónima entre los miembros, en cuyo caso, no podrá determinarse "la participación que cada uno tenga en la deuda" (art. 840, CCC) y por aplicación del art. 841 del Código in fine, la participación deberá dividirse en partes iguales. 

IV. Síntesis conclusiva

Se debe puntualizar que la "Responsabilidad colectiva y anónima" prevista en los arts. 1760 a 1762, CCC comprende dos hipótesis: 1) Autoría anónima que incluye: a) la responsabilidad por autoría anónima del grupo (art. 1761) , figura genérica regulada en el citado art. 1761 ("Autor anónimo") de la que un miembro se exime demostrando que no participó en la producción del daño; b) la autoría anónima en caso del art 1760, especie del género anterior, prevista para un supuesto específico (Cosa suspendida o arrojada); 2) la responsabilidad por el accionar peligroso de un grupo (art. 1762) de la que se exime el miembro que demuestra que no integraba el grupo.

[1]

Con la colaboración de Ezequiel Valicenti.

[2]

Ampliamos esto conceptos en Galdós Jorge M. La responsabilidad civil. Análisis exegético, doctrinal y jurisprudencial: arts. 1708 a 1780 CCCN", con la colaboración de Ezequiel Valicenti, Tomo III, Ed. Rubinzal Culzoni, Sta. Fe 2021 (en prensa).

[3]

Mosset Iturraspe, Jorge y Piedecasas, Miguel A., Responsabilidad por daños. Código Civil y Comercial de la Nación, Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 2016, T. VI, p. 21; Pizarro, Ramón D. y Vallespinos, Carlos G., Tratado de Responsabilidad Civil, Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 2018, T. III, p. 515. Tanzi, Silvia Y. y Casazza, María Soledad, "Responsabilidad colectiva, anónima y por la actividad peligrosa de un grupo en el Código Civil y Comercial", en L.L. 2015-A, p. 745, cita online: AR/DOC/4657/2014.

[4]

Frúgoli, Martín A., "Responsabilidad colectiva y anónima", en Márquez, José F., Responsabilidad civil en el Código Civil y Comercial, Zavallía, Bs. As., 2015, T. 2, p. 140. Melchiori, Franco A., "Los supuestos de responsabilidad por causalidad grupal en el nuevo Código Civil y Comercial", en RCyS2017-VIII, p. 45, cita online: AR/DOC/988/2017; Parrellada, Carlos A., "Responsabilidad colectiva y daño anónimo en el Proyecto de Código Civil y Comercial de la Nación de la Comisión Decreto nº 191/2011" en RCyS 2012-X, p. 5, cita online: AR/DOC/4849/2012.

[5]

Así las XVI Jornadas Nacionales de Derecho Civil (CABA, 1997) en las que se sostuvo que corresponde "(...) distinguir los supuestos de cuya autoría permanece en el anonimato (responsabilidad colectiva) de aquellos en los que el daño proviene del accionar riesgoso de un grupo". En las IX Jornadas Bonaerenses de Derecho Civil, Procesal, Comercial y Laboral (Junin, 2000) se concluyó que "existen dos hipótesis de responsabilidad grupal": la "hipótesis del daño anónimo", entendido como aquel que "deriva de la actuación de algún integrante de un grupo determinado, sin poderse determinar con exactitud de cuál de los miembros derivó", y la "hipótesis en que el grupo realiza una actividad riesgosa de la que deriva un daño".

[6]

Entre los antecedentes previos al Código y que desarrollaron las figuras destacamos: Zavala de González, Matilde M., "La responsabilidad colectiva y el art. 1119 del Proyecto de Código", en L.L. 1988-D, p. 861, cita online: AR/DOC/19007/2001; Bustamante Alsina, Jorge, "La responsabilidad colectiva en el resarcimiento de daños", en L.L. Online, cita: AR/DOC/3992/2007; López Cabana, Roberto M., "Responsabilidad colectiva. Régimen legal en Argentina y Latinoamérica", L.L. 1986-B, p. 931, cita online: AR/DOC/6679/2001.

[7]

Picasso, Sebastián y Saenz, Luis, "Comentario al art. 1761", en Lorenzetti, Ricardo L. (dir.), Código Civil y Comercial Comentado, Rubinzal Culzoni, Bs. As., 2015, T. VIII, p. 609.

[8]

Zavala de González, Matilde M., "La responsabilidad colectiva y el art. 1119 del Proyecto de Código", en L.L. 1988-D, p. 861, cita online: AR/DOC/19007/2001.

[9]

Tanzi, Silvia Y. y Casazza, María Soledad, "Responsabilidad colectiva, anónima y por la actividad peligrosa de un grupo en el Código Civil y Comercial", en L.L. 2015-A, p. 745, cita online: AR/DOC/4657/2014.

[10]

Mosset Iturraspe, Jorge y Piedecasas, Miguel A., Responsabilidad por daños. Código Civil y Comercial de la Nación, Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 2016, T. VI, p. 51.

[11]

En el mismo sentido, Tanzi, Silvia Y. y Casazza, María Soledad, "Responsabilidad colectiva, anónima y por la actividad peligrosa de un grupo en el Código Civil y Comercial", en L.L. 2015-A, p. 745, cita online: AR/DOC/4657/2014; Pizarro, Ramón D. y Vallespinos, Carlos G., Tratado de Responsabilidad Civil, Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 2018, T. III, p. 532; entre otros. En opinión crítica, Parellada, Carlos A., "Responsabilidad colectiva y daño anónimo en el Proyecto de Código Civil y Comercial de la Nación de la Comisión Decreto nº 191/2011" en RCyS 2012-X, p. 5, cita online: AR/DOC/4849/2012.

[12]

Pizarro, Ramón D. y Vallespinos, Carlos G., Tratado de Responsabilidad Civil, Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 2018, T. III, p. 534.

[13]

En el mismo sentido, Pizarro, Ramón D. y Vallespinos, Carlos G., Tratado de Responsabilidad Civil, Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 2018, T. III, p. 538.

[14]

Remitimos a Galdós Jorge M. La responsabilidad civil. Análisis exegético, doctrinal y jurisprudencial: arts 1708 a 1780 CCCN", con la colaboración de Ezequiel Valicenti, Tomo III, Ed. Rubinzal Culzoni, Sta. Fe 2021 ( en prensa).

[15]

Parellada, Carlos A., "Responsabilidad colectiva y daño anónimo en el Proyecto de Código Civil y Comercial de la Nación de la Comisión Decreto nº 191/2011" en RCyS 2012-X, p. 5, cita online: AR/DOC/4849/2012.

[16]

Lorenzetti, Ricardo L., "Responsabilidad colectiva, grupos y bienes colectivos", en L.L. 1996-D, p.1058, cita online: AR/DOC/9555/2001.

[17]

Tanzi, Silvia Y. y Casazza, María Soledad, "Responsabilidad colectiva, anónima y por la actividad peligrosa de un grupo en el Código Civil y Comercial", en L.L. 2015-A, p. 745, cita online: AR/DOC/4657/2014.

[18]

Melchiori, Franco A., "Los supuestos de responsabilidad por causalidad grupal en el nuevo Código Civil y Comercial", en RCyS2017-VIII, p. 45, cita online: AR/DOC/988/2017.

[19]

Saux, Edgadro I., "Un caso de responsabilidad colectiva. Miembro no identificado de un grupo agresor", en RCyS2010-II, p. 67, cita online: AR/DOC/152/2010.

[20]

Frúgoli, Martín A., "Responsabilidad colectiva y anónima", en Márquez, José F., Responsabilidad civil en el Código Civil y Comercial, Zavallía, Bs. As., 2015, T. 2, p. 140.

[21]

Tanzi, Silvia Y. y Casazza, María Soledad, "Responsabilidad colectiva, anónima y por la actividad peligrosa de un grupo en el Código Civil y Comercial", en L.L. 2015-A, p. 745, cita online: AR/DOC/4657/2014.



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